ejercicio de marketing mas o memos bien orientado, puede llegar a convertir los
Pokémon de toda la vida, en un juego de
fenómeno mundial. Con esto de la paternidad, ya llevo bastantes meses poniéndome
al día con los dibujos animados originales que veo junto a mi hijo. Una reposición
televisiva que observo con estupor como forma parte de una estrategia global
para devolver a Pikachu y compañía a
la palestra, haciendo que encontremos Pokémon
en cualquier lugar, entre ellos los que nos interesan y son objeto de este
blog, los parques y jardines, aunque es en las noticias que leo en las redes todos
los día donde el fenómeno Pokémon Go me causa más preocupación
y, a veces incluso, indignación.
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| Jugadores de Pokémon Go reunidos en torno a un gimnasio |
llegada de Pokémon Go, Pokémon Go y sus paradas en prostíbulos, Los deportistas
quieren que Pokémon Go llegue a Río, Detenidos
por abandonar a su hijo para jugar a Pokémon Go,…:/ ¿¡En serio!? En fin, estos algunos de los
titulares que podemos leer a día de hoy en los periódicos digitales pero, yendo
al grano, la pregunta que nos interesa sería: ¿Es Pikachu bien recibido en parques
y jardines?
respuesta sería si, pero como todo en esta vida, la presencia de los Pokémon en zonas verdes tiene que
dosificarse en su justa medida. Los
Parques y jardines están concebidos como elementos urbanos sociales,
contemplando muchos usos que abarcan desde la práctica de deporte o
mercadillos, hasta eventos, ferias o conciertos al aire libre. Resumiendo, los
parques y jardines son un punto de reunión donde intercambiar experiencias
entre personas. Pero es bien sabido que muchos de estos usos, en masas
considerables, comienzan a suponer un perjuicio que menoscaban la propia supervivencia
de los espacios verdes de las ciudades, pues no podemos olvidar que su
componente principal son las plantas y que éstas son seres vivos.
en primera persona el fenómeno Pokemon Go
en los parques cercanos a donde vivo. Nada anormal. Solo grupos reducidos de
personas con el reflejo en su rostro de la luz que desprende la pantalla táctil
de sus respectivos móviles. Eso sí, menudo susto me llevé una de las veces
cuando pasando junto un grupo de “Pokémon
cazadores” un chico joven gritó de
improviso ¡¡¡Allí esta!!! ¡¡¡ Puedo
verlo!!! No sabía si se refería a mí o a Duncan, que sobresaltado igual que yo, no paraba de ladrar al lugar
donde se supone se encontraba el invisible Pokémon.
Por favor, estas cosas se avisan. Que impresión. Supongo que el espacio vacío
donde se encontraba Pikachu o algún
otro, es lo que llaman Realidad Aumentada,
aunque yo lo llamaría Realidad Inventada
o, poniéndole un nombre más chulo, El
Cazador de Sueños y así acercarlo a un relato del mismísimo Stephen King.
ni la primera, ni sucesivas piedras… Yo soy muy friki y estaría tirando piedras
sobre mi mismo tejado. Pokémon Go es
una forma más de socializar el uso del jardín, promueve la relación real entre
personas con las Pokémon quedadas, hace
que te muevas y salgas a la calle, al parque y al jardín recorriéndolos. Vamos,
que tiene sus aspectos positivos. Pero no
tengo tan claro que los espacios verdes estén preparados para soportar una
masificación desproporcionada como parece que se avecina visto la magnitud que
ha alcanzado el juego de Realidad
Aumentada. Parece que Pikachu se
ha metido en un jardín de los gordos y veremos si somos capaces de sacarlo sin que
quede perjudicado el verde urbano.
Wikimediacommons
leyendo este post.



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