Las inflorescencias difusas son aquellas que se encuentran a medio camino entre las inflorescencias cónicas y las esféricas. Podemos hacernos la idea de que tienen, en unos casos, aspecto de plumero y, en otros casos, aspecto de nube. Ambas presencias están formadas por decenas de minúsculas flores que se disponen libres y sueltas, alejándose de la agrupación de forma nítida que poseen las inflorescencias de otras plantas.
Inflorescencias rosadas de Filipendula ulmaria © Bernard Spragg
El desarrollo de la inflorescencia difusa, que se expande conforme se asciende en la masa arbustiva de la planta, sirve para conectar los tres estratos vegetales en el espacio verde. Recordemos que éstos estratos son la pradera herbácea en primer lugar, en la zona intermedia están los arbustos y, por último, encontramos el estrato más elevado que es la población arbórea.
Abeja posada en la inflorescencia de Rodgersia aesculifolia © Conall
Esta característica forma de desarrollo de las inflorescencias difusas puede convertirlas en un poderoso aliado para dotar de dinamismo al espacio verde, pues cuando hay viento se crea un movimiento uniforme en la misma dirección. Pero al mismo tiempo, al no ser una inflorescencia con forma determinada, en contraposición de elementos claramente definidos del jardín, hace que el impacto visual producido sea mucho más natural.
Una especie incluida en este grupo de plantas con inflorescencias difusas es Filipendula ulmaria, una planta de la familia de las rosáceas que habita de manera natural lugares muy húmedos en Europa. Es una planta que podemos usar para lucir ornamental durante un período prolongado de tiempo, pues las flores comienzan a embellecer a principio de verano y continuar presente en el espacio verde hasta iniciado otoño.
Filipendula ulmaria © Gailshampshire
Un caso extremo de inflorescencia difusa es la Gypsophila paniculata, pues durante la floración es capaz de formar una etérea nube de florecillas a ras del suelo. A diferencia de F. ulmaria, es una planta que requiere un ambiente más seco y expuesto a abundante luz solar, por eso de forma natural crece en lugares cálidos aunque se ha distribuido por todo el mundo. Es una inflorescencia muy famosa porque se utiliza para hacer ramos de flores.
Gypsophila paniculata © Anna
También hace referencia a las inflorescencias difusas el nombre común del plumero amarillo (Solidago canadensis), una hierba con diminutas flores igual a las margaritas, con forma de estrella, que se disponen en el extremo superior de la mata presentando un número variado de cabezas florales, siendo en algunos casos muy denso. Aunque es nativa del norte de América, se introdujo en Europa hace varios siglos donde es muy apreciada por insectos polinizadores.
Solidago canadensis © Forest and Kim Starr
No solo con pétalos lucen las flores, pues las inflorescencias difusas de Thalictrum flavum destacan por la agrupación de los estambres que crean una nube floral muy tupida. Las inflorescencia aparecen a principios de verano, son de un intenso color amarillo y crean un fuerte contraste con el color verde oscuro del follaje.
Thalictrum flavum © Patricia Elsner
Independientemente de si poseen forma de plumero o de nube, las especies con inflorescencias difusas son muy apreciadas en jardinería, pues sirven para conectar estratos y, aún teniendo esta función estructural en el conjunto del jardín, son hermosas individualmente.
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