Es necesario conocer los peligros que pueden suponer las diferentes especies vegetales que vamos a cultivar en un jardín pues nos puede ayudar a afrontarlos y solucionarnos. Una especie que puede resultar ser un problema en jardinería es el pino piñonero (Pinus pinea) y este artículo, sin querer demonizar a esta magnífica conífera, pretende establecer una serie de precauciones a tener en cuenta.
Pino piñonero © MonikaP
El pino piñonero es utilizado en parques y jardines con mucho espacio debido a su gran envergadura cuando se hace adulto. En muchos casos no es muy deseado en espacios verdes porque tiran muchas acículas (hojas) las cuales, una vez en el suelo, desprenden una sustancia química que evita que crezcan otras especies vegetales. Este tipo de competencia en biología se le conoce con el nombre de competencia interespecífica, pues se produce cuando individuos de distintas especies (en nuestro caso distintas especies vegetales), luchan por hacerse con el dominio de los recursos que existen en el lugar que habitan. En los bosques es muy frecuente que los árboles se disputen el suelo donde se extienden sus raíces. El eucalipto, por ejemplo, utiliza la misma forma de eliminar a sus posibles competidores.
Otra de las incidencias a tener presente al cultivar pino piñonero es la excesiva proliferación de sus raíces que son capaces de levantar el pavimento e, incluso, son tan invasoras que pueden llegar a penetrar dentro de tuberías y canalizaciones obstruyéndolas. Por este motivo los pinos piñoneros se cultivan en grandes parques o jardines con suficiente espacio que permita tener parterres lo suficientemente espaciosos como para que puedan vivir cómodos.
Por último, los pinos llevan asociados una plaga forestal que hay que tener muy en cuenta. Se trata de la procesionaria (Thaumetopoea pityocampa), una plaga que en los jardines puede tener una repercusión bastante importante pues producen defoliación en las coníferas. Además, la larva de este lepidóptero, a partir de su tercer estadio larvario presenta una serie de pelos urticantes que producen alergia. No se pueden tocar porque producen irritaciones bastante considerables en la piel. Además, estos pelos urticantes se desprenden formando una nube tóxica cuando la población aumenta en exceso.
Orugas de procesionaria © JosepMonter
Esta es una plaga de jardín que debe ser abordada y eliminada como cualquier otra plaga. En forestal existen Comunidades Autónomas que han desarrollado planes específicos de lucha integrada que combinan la utilización de productos químicos, así como, la realización de determinadas prácticas culturales. En jardinería, una forma de eliminar a la procesionaria sin recurrir a los químicos es eliminado de manera manual los bolsones donde se encuentran las puestas. La época para realizar la retirada de bolsones es entre finales de verano y principios de otoño, aunque existe una pega y es que será necesario disponer de plataformas elevadoras o de algún tipo de forma de llegar a las copas al igual que se hace con la poda en altura. También, si deseamos al menos disminuir la población de procesionaria de una manera respetuosa con el medio, podemos colocar cajas de anidación de aves. Las cajas de anidación se colocan en el interior de la masa de la copa del árbol durante el otoño para que el ave le sirva de refugio en invierno y acepten las cajas para anidar durante la primavera.
Existen otras muchas especies del género Pinus, pero su uso oscila mucho entre lo forestal y lo ornamental. P. nigra, P. canariensis, P. halepensis o P. pinaster son algunas de ellas.
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