La quimera de las plantas

En la mitología griega una quimera era un animal de fábula con cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de serpiente. Una amalgama criaturas en una sola que fue derrotada por el héroe Belerofonte quién esquivaba las llamaradas que escupía la Quimera montado a lomos de Pegaso, el caballo alado. En botánica, una quimera guarda cierta relación con la criatura mitológica de la que toma el nombre prestado, tal y cómo descubrimos en este artículo.

Representación de la quimera © Carole Raddato

Para la ciencia que se aplica en el estudio de los vegetales, una quimera es un individuo que posee tejidos con diferente composición genética. Es decir, una amalgama de especies vegetales y para nada terrorífico si lo comparamos con su antecesor mitológico. El método para obtener quimeras vegetales, muy conocido y tradicional, son los injertos. Esta práctica de cultivo se ha desarrollado de tal forma que ha ocupado un importante lugar entre cultivos, así como, plantas ornamentales.

Se crean quimeras de injerto porque nos interesan propiedades específicas de cada uno de los progenitores. Por ejemplo, si necesitamos la resistencia a una enfermedad de las raíces de una especie y la capacidad productiva u ornamental de otra, injertamos en la primera especie el injerto de la segunda. De esta manera obtenemos un individuo que es resistente a la enfermedad de raíz y que su parte aérea posee enorme valor ornamental.

Quimera de árbol frutal © Jina Lee

Las quimeras obtenidas a partir de injertos pueden proceder de progenitores del mismo género vegetal en especies con una estrecha relación genética y, en contadas excepciones, de progenitores de distinto género. Esto es debido a que para llevar a buen puerto el injerto, es necesario que los tejidos sean muy similares para que al entrar en contacto empiecen a crear un callo parenquimático (un tejido con una función propia y concreta), donde empiezan a proliferar unas células transformadas que constituyen un puente y permiten el intercambio de nutrientes entre los dos progenitores.

En ocasiones puede ocurrir que uno de los tejidos acabe por imponerse al otro durante el desarrollo de la quimera y que de esta forma al final solo quede el aspecto y las características de la planta que se ha impuesto, desapareciendo el rastro del otro progenitor que formaba parte de la quimera.

El mundo de los injertos es amplísimo y existen técnicas variadas que llevan realizándose desde hace muchos siglos. Podemos encontrar que se realizan injertos por aproximación, injertos de hendidura e injertos de yema. Y que se hacen injertos en plantas porque queremos obtener organismos vegetales capaces de resistir enfermedades, que puedan nutrirse en suelos donde de otra forma no podrían absorber las sustancias que necesitan para vivir, para propagar híbridos de plantas comerciales, acelerar el ciclo de crecimiento y, por último una que nos interesa especialmente en plantas ornamentales, la obtención de variedades de tamaño reducido o enanas. En este sentido, las quimeras de injerto son también un método de obtención de algunas plantas variegadas.

Injerto © Scot Nelson

Desde la Quimera mitológica, hasta la quimera vegetal ha llovido muchísimo. Aunque de alguna forma siempre han ido de la mano, pues esta documentado que en el primer milenio antes de Cristo ya se hacían injertos en China. Incluso, más relacionado con la antigua Grecia aunque desde un punto de vista más científico, Aristóteles dejó constancia de esta técnica de cultivo.

Como curiosidad y para finalizar, la quimera botánica actual más espectacular es el árbol de cuarenta tipo de frutas diferentes. En este vídeo de National Geographic conocemos el trabajo de Sam Van Aken, profesor de la Universidad de Siracusa y que ha obtenido esta singular quimera.

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Comentarios

9 respuestas a «La quimera de las plantas»

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    unjardinsostenible

    Como siempre un magnifico articulo amigo Fernando. El vídeo es precioso no conocía ese árbol con cuarenta especies distintas.
    Un abrazo y buen fin de semana.

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      El caso del vídeo no deja de ser una curiosidad botánica, aunque sinceramente, no le veo utilidad práctica. Al menos en lo que a lo productivo se refiere. Quizás en lo ornamental. Además, para conseguir una quimera que de tantos frutos diferentes tienes que encontrar un género ampliamente cultivado como el caso del género 'Prunus'. Un saludo Juan.

  2. Qué interesante esto de la quimera. Sabía que en botánica se aplicaba, pero desconocía qué es en concreto. Gracias por tratar un tema que me ha servido para aprender un poco más.
    Te deseo un feliz verano, Jose Luis. Un abrazo!

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      Tal vez porque hablamos directamente de injertos. Me alegro de que te haya parecido interesante. Un saludo y feliz verano Mónica.

  3. Quisiera saber cómo incentivar a los injertos a qué se vuelvan quimeras
    ¿Es cuestión de suerte o lleva todo un proceso ?

    1. Hola Iván. Suerte no, es un proceso con una metodología. Si es cierto que se hacen un buen número de injertos porque estadísticamente hay una pequeña proporción que no llegan a buen puerto.
      Un saludo y gracias por tu comentario.

  4. En este caso me refiero a cactus en especial he leído qe deben tener un estrecho parentesco para que se produzcan pero no sé si se necesite de algo más qe suerte

  5. Hola, tenemos cerca de casa (Costa Brava) una quimera natural: un almendro creciendo sobre una encina. !Son de familias diferentes! Quisiera saber si conoces más información de este tipo de quineras. Muchas gracias.

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      Hola! Me parece super curioso. Sobre todo porque no me explico cómo de manera natural se ha podido producir un injerto ya que es una práctica agrícola. Me gustaría ver ese caso. Gracias por comentarlo.
      Recibe un cordial saludo.

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