están llenando de verde los edificios de nuestras ciudades. Los jardines verticales,
una de las nuevas tendencias en el diseño de jardines, es un concepto
relativamente nuevo cuyo objetivo es integrar a las ciudades con el entorno, un
hábitat único en el que la ciudadanía pueda acercarse más al medio natural.
verticales están formados por una estructura o soporte sobre la que se sostiene
una placa de PVC, a su vez, sobre esta placa se colocan dos copas de fieltro de
fibras naturales no biodegradables, las cuales van a constituir el sustrato
donde se van a desarrollar las raíces de las plantas.
va a proporcionar a las plantas del muro vegetal los nutrientes y el agua necesaria para su supervivencia,
pues el aporte se realiza a través de un sistema riego en circuito cerrado. La
red de tuberías, reguladas por electroválvulas, aporta los nutrientes
necesarios para el desarrollo de las plantas directamente sobre el fieltro.
basado en el concepto de cultivo hidropónico, donde los nutrientes disueltos en
agua descienden por el muro por gravedad y son absorbidos por las raíces de las
plantas. El circuito de riego concluye en la parte baja del muro con una
canalización a través de la cual se reinyecta el agua de nuevo a la red.
a trabajar con jardines verticales fue el botánico francés Patrick Blanch, especializado en plantas de sotobosque tropical,
ha dado a éstas el papel principal dentro de los muros vegetales.
plantas especialmente adaptadas a vivir en este medio hidropónico, plantas que
“pueden vivir con el mínimo de luz para su fotosíntesis, encontrando increíbles
soluciones para adaptarse a la baja luminosidad de los alrededores”.
las causas por la que los jardines verticales de Blanch se hayan extendido por
edificios de todo el mundo, es que en el diseño de sus muros vegetales utiliza
especies adaptadas al hábitat donde finalmente se van a desarrollar.
vista dos son los grandes valores de los jardines verticales. Por un lado el
valor estético y ornamental, y por otro lado, el valor ecológico. Dentro de
este último valor, cabe destacar el asilamiento térmico que produce en los
edificios, reduciendo de manera significativa las necesidades de climatización
en verano y de calefacción en invierno, con el consecuente ahorro energético
que ello supone.
esenciales no son tan nuevos, pues considero que lo realmente novedoso es la
tecnología empleada, pues a mi memoria vienen los balcones floridos de
gitanillas y geranios, rodeados de cintas y esparragueras. Balcones que llevo
viendo en Sevilla desde niño, y que contienen esos valores estético y
ecológico, ya que si impresionan por su aspecto, también proporcionan el aislamiento
térmico necesario para refrescar el interior del hogar cuando aprieta el calor.
los jardines verticales también guarda similitudes con los balcones andaluces,
ya que las plantas se contienen en pequeñas macetas que contienen el sustrato
necesario para su desarrollo. Las macetas se colocan sobre muros o fuertemente
amarrada a la barandilla de los balcones, consiguiendo con muy poco espacio un hermoso
jardín.
debido a la falta de sensibilización y a la falta de tiempo por el ritmo de
vida actual, hace que ya no se vean con tanta frecuencia estos llamativos balcones,
perdiendo nuestra tierra una de sus señas de identidad. Señas que en cambio sin
son valoradas y admiradas por los visitantes que llegan hasta Andalucía.
“comentarios”, al final de esta entrada.













Responder a Sandra Rubio Cancelar la respuesta