tiempos, desde el altavoz que me proporciona este blog, he comentado en
numerosas ocasiones la importancia de una correcta
planificación previa antes de acometer el inicio de una nueva zona verde en
un municipio. La planificación nos ayuda a crear espacios vivos, los cuales, en
el futuro no se vean comprometidos por errores de difícil solución fruto de la
precipitación.
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| Plátanos de Sombra (Platanus x hispanica) ocupando el acerado |
jardineras que requieren un planteamiento apropiado, se encuentra la plantación
del arbolado urbano. Especies arbóreas que se han visto desprovistas en demasiadas
e injustificables veces de casi todas sus ramas dejándoles un aspecto ridículo
y, en ocasiones, llegando a sufrir el apeo
por no haberse tenido en cuenta aspectos como el espacio disponible, el
desarrollo del árbol, su estructura natural, su biología, las características del
medio que los rodea, etc. Llegados a este punto, me he percatado en los cursos
o jornadas que he asistido en los últimos tiempos en relación al tratamiento
del arbolado urbano, que los profesionales que participamos en estos eventos
estamos muy de acuerdo en todos estos puntos y, normalmente, ya llegamos
concienciados por la obviedad de que los árboles son seres vivos que necesitan
ser tratados como tales ¿Qué es entonces lo que está fallando? ¿Por qué seguimos cometiendo casi
sistemáticamente los mismos errores en la urbanización de zonas verdes? Desde
mi humilde opinión, creo que a todos estos eventos, cursos y seminarios y
jornadas deberían asistir también los urbanistas, las personas que se dedican a
trazar la huella que forman el entramado de calles, avenidas, edificios y
espacios verdes de las ciudades. Yo al menos echo en falta la compañía de otros
profesionales involucrados en las Gerencias
de Urbanismo como pueden ser arquitectos, ingenieros, biólogos, políticos y,
si me apuráis, hasta filósofos o poetas aunque su ámbito pueda parecer algo lejano
en lo que a árboles se refiere. En un mundo que cada vez tiende más a la
resolución de problemas profesionales mediante la formación de equipos multidisciplinares, quizás
debería ser más frecuente contar con la presencia de más implicados en la
creación y desarrollo del verde urbano. También es verdad, que muy
probablemente la culpa de este desbarajuste de concienciación la tienen quienes
proponemos, organizamos y difundimos eventos para destacar la importancia de la
correcta planificación del arbolado urbano. No los hemos incluido o, más bien,
no hemos sabido implicar a los implicados, valga la redundancia y el juego de
palabras.
a pasear con Duncan por un nuevo
recorrido. Al llegar a cierto punto, hay una alineación de Plátanos de Sombra (Platanus
x hispanica), cuyos troncos ocupan todo el ancho del acerado para los
peatones. Las raíces han llegado a levantar el exiguo pavimento que delimita
con un excesivo ancho muro de hormigón, cuya función es separar a los árboles
de un talud que acaba en un aparcamiento. El resultado lo podéis observar en
las imágenes que ilustran este artículo. He llegado a plantearme en alguna
ocasión que fue primero, el acerado o lo árboles, pero conozco la respuesta, se
construyó la acera, se colocaron unos pequeñísimos alcorques y se plantaron
unos jóvenes Plátanos de Sombra que al crecer, han desdibujado la imagen de una
calle que se ideó, seguro, con una perspectiva futura muy diferente. Eso sí,
tengo que reconocer que desconozco quien disfruta más al pasar por encima de
las caídas hojas pardas, si Duncan
correteando y agazapándose en busca de una presa invisible, o su dueño al
tomarse su tiempo pasando bajo la copa de los árboles como si de un ritual se
tratase mientras levanta a cada paso un puñado de hojas. Yo creo que aún hay
solución para estos Plátanos de Sombra. Se puede eliminar el ancho muro por uno
mucho más delgado y ocupar el talud para que con los movimientos de tierras
apropiados se incorpore al acerado, el cual, habría que reponer con alcorques
muchos más grandes…. Claro que este es solo mi punto de vista y una forma de
proceder que tal vez roce lo fantasioso por toparse con lo burocrático, lo
ideal sería implicar a los implicados.
leyendo este post.



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