Geranio y gitanilla, género Pelargonium, estaremos de acuerdo que durante décadas ha engalanado múltiples alféizares de ventanas. Flor reina indiscutible del Festival de los Patios de Córdoba, en muy pocos años ha visto algo mermada su belleza por el progreso de la polilla del geranio.
Polilla del geranio © Gilles San Martin
Cacyreus marshalli, pertenece a la familia de insectos de los lepidópteros donde se encuentran incluidas mariposas y polillas. En su estado de larva (oruga) causa estragos a las matas de geranio.
La larva es de color verde y es un insecto perforador. Es decir, que las pequeñas orugas se introducen en el pedúnculo de la flor para alimentarse de la savia que recorre la planta y van dejando una serie galerías por tallos y hojas.
Oruga verde © Fuente la Teja
¿Cómo llegan las orugas hasta ahí? Pues son las polillas progenitoras las que dejan los huevos principalmente en los flores de geranio y, cuando se dan las circunstancias, eclosionan realizando todo el daño.
Los orificios de entrada en la planta se observan inicialmente, al igual que la carcoma, como un diminuto agujerito localizado normalmente en el pedúnculo de la flor. Cuando la oruga crece, afecta a otros órganos de la planta y los agujeros son mayores.
Oruga perforando un tallo © Pedro Requena Diaz
Las larvas de C. marshalli son difíciles de ver por su color y porque se ocultan en el envés de las hojas. Muchas veces se detecta que la planta de geranio se ha visto afectada cuando se observan orificios de entrada, por galerías que dejan y por tallos ennegrecidos. Todo esto cuando ya han pasado días del ataque y es un poco tarde para el geranio.
Estas circunstancias nos lleva a otra pregunta ¿Cómo es posible que una polilla que se introdujo en los años 80 haya progresado tan rápido?
Pelargonio de jardín © Dean Marley
Recordemos que las plantas de la misma zona climática son susceptibles de vivir sin problemas en cualquiera de las partes del mundo donde exista el mismo ambiente. El clima mediterráneo lo encontramos tanto en la zona que baña el mar del que recibe el nombre, así como en California, Chile, sur de África y parte de Australia.
Flor color burdeos © Old itch
Las plantas de geranio, que fueron introducidas en Europa en el siglo XVII, provienen del sur de África y ya sabemos que se adaptaron a vivir aquí estupendamente bien por provenir del mismo ámbito climático.
Lo que ocurre es que, al igual que las plantas, los insectos de la misma zona climática también son susceptibles de adaptarse a las otras partes del mundo de mismo clima, más aún si encuentran su alimento natural en abundancia y en cultivos con tradición de cientos de años.
Pelargonium graveolens © Conall
Cacyreus marshalli viajó de manera accidental desde su hábitat natural a inicio de los 80’s y encontró un lugar con el mismo ambiente de donde procedía, repleto de comida y con ausencia de enemigos naturales.
El resto del progreso de la polilla se resume en que los insectos, a diferencia de los humanos, pueden tener hasta siete generaciones en un mismo año y si, además, entre esos individuos existe uno con una adaptación favorable a nuevas circunstancias (insecticidas, polución, viento, etc,.), procreará trasmitiendo esta resistencia a su descendencia.
Pelargonio flor morada © Peter Miller
Quizás la solución para controlar esta plaga resida en las circunstancias que provocaron el éxito del progreso de la polilla del geranio. Es decir, potenciar la acción de depredadores naturales del mismo hábitat de esta oruga verde y esperar que actúen. Mientras tanto, será necesario seguir con las técnicas de control de plagas que empleamos en el jardín.
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