La doble flor de gardenia y su lugar en el jardín

Las flores de gardenia son curiosas, se diría que están hechas de papel o, también, que están hechas de cera y que bien podrían ser velas aromáticas de las que se compran en un mercado medieval de pueblo. Arbustos o pequeños árboles, las gardenias deben el nombre de su género al apellido de Alexander Garden, botánico y naturalista escocés, y lo cierto es que no puede tener un nombre más apropiado para su cultivo en jardín.

Flor de gardenia © Shiva Shenoy

Habría que concretar que el hecho de que la mayoría sean arbustos no significa que sea una regla estricta, pues Gardenia epyphityca es una planta epifita, es decir, que necesita crecer y desarrollarse sobre otra planta. No obstante, este es un caso aislado pues la especie de jardinería más conocida es Gardenia jasminoides que sí es un arbusto.

La colocación en dos capas de los pétalos de la flor de Gardenia jasminoides, una primera capa con pétalos caídos y abiertos, así como, otra segunda capa con pétalos alzados y fuertemente agrupados, dan la sensación de ser flores dobles, una dentro de la otra.

Gardenia jasminoides flor amarilla © Red Wolf

Un característica que quedó retratada desde que surgió su interés en China, que es su lugar de origen. Interés que empezó a manifestarse durante la dinastía Song hace más de 3000 años, pues existe evidencia de que en esta época ya se cultivaba gardenia con fines ornamentales.

La flor doble de la gardenia llegó a Europa durante el siglo XVII debido a la actividad económica de la Compañía de las Indias Orientales y en las laminas botánicas de la época ha quedado plasmada como muestra del entusiasmo que existió por adquirir conocimiento vegetal de plantas que no habían sido documentadas por los jardines botánicos.

Ficha botánica de gardenia © Dominio público

Pero no todas las gardenias provienen de China ni sus flores poseen una doble capa de pétalos. Gardenia brighamii es un endemismo de Hawaii y solo posee una única disposición de pétalos, eso sí, acabados en punta dándole aspecto de estrella.

Gardenia brighamii © David Weickhoff

Otra especie con una flor hermosa de gardenia es Gardenia thunbergia, una gardenia que en este caso proviene del sur de África y que fue introducida en los jardines botánicos para su estudio en el último cuarto de siglo del XVIII. Además de su hermosa flor, es curioso su fruto, que es un ovoide de 8 centímetros de largo, tiene constitución leñosa y puede permanecer en el árbol durante años.

Gardenia thunbergia © Keith Ross

Volvamos a China, donde la flor de gardenia es especialmente venerada. Y es que el jardín chino es un estilo jardinero tan longevo como Gardenia jasminoides es considerada planta ornamental. Un tipo de jardín clásico, de proporciones inmensas, que obedece a una filosofía muy distinta a la que tenemos en occidente.

Un jardín donde habita un espíritu en cada elemento que lo constituye: montañas, lagos, canales de agua, cielo, animales y vegetación. Un estilo paisajístico donde el ser humano vive de la manera más enriquecedora posible y aprendiendo de todo cuanto le rodea.

En este entorno creado hay tres elementos fundamentales que son la piedra, el agua y las plantas, pero desde un punto de vista muy distinto al papel que desempeñan en los jardines occidentales. La piedra es el elemento primero, representa lo inamovible y la eternidad frente a una vida, la humana, fugaz en comparación. El agua en cambio es más voluble, con una doble cara, una indómita y la otra suave. En último lugar está el reino vegetal, subordinado a la piedra y el agua.

Piedra, agua y vegetación en el jardín chino © James Roberts

En esta filosofía las distintas especies vegetales que lo componen, como la gardenia, son elementos vivos y, por tanto, transitorios dentro del jardín. Plantas con flores hermosas, en ocasiones dobles, pero que son los únicos elementos de tres que pueden modificarse cuando es necesario podar la rama de un árbol que entorpezca la visibilidad o un arbusto que desentone con la composición paisajística deseada.

En resumen, la flor de gardenia es especialmente hermosa, ya sean las que tienen una doble capa de pétalos como aquellas con forma de estrella. Y es que hablamos de una flor venerada y que forma parte del tercer nivel en el jardín chino.

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