El otoño suele transportarnos a paisajes arbóreos con cambios cromáticos, alfombras de hojas en el suelo y ramas que van quedando desnudas. Sin embargo, no toda la estación está carente de flores ya que existen bastantes especies vegetales cultivadas en jardinería capaces de florecer en esta época del año y otras que pueden alargar su floración desde el verano.
¿Por qué hay flores en otoño? Por un lado, porque existen especies de día corto, esto quiere decir que requieren pocas horas de luz para estimular la floración, a diferencia de las plantas que florecen en primavera y, por otro lado, porque algunas plantas alargan su floración desde el verano hasta bien adentrados en otoño ya que son resistentes a las condiciones ambientales propias de esta época.
De esta manera, las plantas con flores de día corto y verano tardío consiguen aprovechar las temperaturas más suaves y el aumento de la disponibilidad de agua para activar los mecanismos de propagación cuando tienen menos competencia procedente de las especies de día largo o floración primaveral.
Muchas de estas flores las conocemos de sobra porque son habituales de parques y jardines. Y es ahí donde encontramos, por ejemplo, al crisantemo, una flor que dependiendo de la latitud puede estar asociada a ritos funerarios y, al mismo tiempo, a la fertilidad. Posee numerosos híbridos y, como consecuencia, gran cantidad de formas y colores. Así mismo, es tan apreciada por su valor ornamental que se utilizan técnicas de cultivo en viveros para disfrutar de la flor más allá del mes de noviembre.
Crisantemo © Anja
También son coloridos y variados los pensamientos, flor de día corto que destaca por su textura aterciopelada. La mata no alcanza más de 15 centímetros de altura, pero llama la atención por la abundante floración impropia de esta época del año.
Pensamientos © Manfred Richter
Con respecto a las plantas que alargan su floración desde el verano, un buen ejemplo son las dalias. Procedente de México durante la época de las expediciones botánicas, en la actualidad hablamos de un arbusto o hierba que posee miles de cultivares, así como, coloridas flores de formas realmente curiosas. Siglos de cultivo que han permitido asombrarnos con la flor de dalia tanto en espacios verdes como en las macetas y jardineras donde se cultiva.
Dalia © Gaimard
La caléndula también es una planta con flor de verano tardío. Podemos describirla como una margarita que tiene flores de color amarillo o naranja muy intenso. Su propio nombre deja muy claro que es una planta que tiene mucho que ver con el paso del tiempo, pues hace referencia al calendario romano. Y es que, en la Roma Clásica, calendas no era solo una planta, ya que también era el primer día del mes.
Caléndula © karl Egger
Crisantemos, pensamientos, dalias y caléndulas son flores de día corto y verano tardío. Ejemplo de plantas que con sus flores de formas y colores asombrosos son capaces de dar color a los jardines en otoño.
Otras lecturas recomendadas:
Espero que te haya parecido interesante. Si es así, te animo a dejar tu comentario y compartir este artículo ¡Gracias!











Deja una respuesta