Autor: José Luis

  • Mayo, temporada de rosas

    Mayo, temporada de rosas

    En temporada, nadie puede decir que no encuentra rosas. Muchos parques y jardines públicos cuentan ya entre sus rosaledas con una explosión de belleza, color, variedades, híbridos, clásicas y, cómo no, alguna que otra espina que puede acabar haciendo sangrar hasta el dedo más intrépido. Es un riesgo que estoy dispuesto a correr siempre, pues…

  • El jardín blanco

    El jardín blanco

    A pesar que este blog lleva por nombre Jardines Que Me Gustan, dicen que el libro de los gustos está por escribir y es muy complejo discernir la causa que determina qué o quién nos gusta. Yo tuve un profesor de Análisis Químico que a su vez tuvo una profesora, la cual afirmaba que “el…

  • Relaciones y plantas

    Relaciones y plantas

    Es exacerbado afirmar que tengo una relación de amor odio con una planta, pero no encuentro forma mejor de definir lo que existe entre mi Spathiphyllum y yo. Lo siento. Pero  después de todo y al final, me he dado cuenta de que como ocurre a menudo con las relaciones humanas, nos falta comunicación. La…

  • Una de cal y… un naranjo

    Una de cal y… un naranjo

    Uno de los grandes enigmas de la jardinería en el pasado para mí, era encontrar una razón válida que justificase el encalado del tronco en los naranjos en los jardines y calles de Sevilla, así como, localidades aledañas. He escuchado de todo al respecto, desde que así no se suben las hormigas, que la cal…

  • Desmoches por tradición

    Desmoches por tradición

    Si, por tradición. Aunque también influyen otros factores como lo económico, la facilidad para el mantenimiento, criterios técnicos basados en plagas o enfermedades e, incluso, por ir a lo cómodo; pero básicamente, la poda por desmoche se hace por tradición, porque existe la falsa aceptación popular de que dejar tres simples ramas a un árbol…

  • Los cursos del IFAPA de Palma del Río que no volverán

    Los cursos del IFAPA de Palma del Río que no volverán

    Siempre existe algo. Ese algo puede ser una fotografía roída y amarillenta o un viejo libro con las portadas retorcidas por el paso del tiempo o una flor extraña que no puedas ver habitualmente en ninguna otra parte, pero siempre hay algo, y te recuerda ese lugar llamando poderosamente la atención sin descanso. Sabes que…