Desde bien entrada en la edad adulta siento devoción por el café y de hecho es algo que me entretiene bastante, casi una afición, prácticamente he dejado de tomar el expreso que preparan en bares, solo lo tomo cuando quedo con amigos, y siempre trato de buscar el mejor grano que me puedo permitir, muelo en mi propio molinillo y preparo cada mañana cantidad suficiente para el día en mi cafetera de prensa.
Floración del café © Tim Wilsom
Obviamente, no soy el único cafetero, ya que se trata de un bebida muy popular teniendo gran importancia económica en el mundo entero. Pero el cafeto (Coffea) no deja de ser una planta y como tal, es susceptible de entrar a formar parte de un espacio verde como ornamental.
Hablamos de un arbusto que cuando es cultivado se deja con una altura máxima de 3 metros. Las hojas tienen forma de elipse, son de color verde oscuro y brillan porque son coriáceas, es decir, que son duras y flexibles. Además, son hojas perennes y permanecen en la mata arbustiva, pudiendo tener una función en el jardín igual que otros arbustos con follaje similar como el pitosporo (Pittosporum tobira).
Pitosporo (Pittosporum tobira) © Kai Yai
Las flores del arbusto del café no aparecen hasta los 3 años de desarrollo de la planta y están compuestas por 5 pétalos alargados y acabados en punta que son blancos o rosas. La disposición de la inflorescencia es curiosa porque las ramas acaban cubiertas completamente en hilera y parecen una especie de brocheta floral.
Inflorescencia de café © Dominio público
Desde el punto de vista agronómico, lo realmente importante del cafeto son los frutos, que son de tipo drupa, lo cual significa que tienen una cubierta carnosa que envuelve el grano. Los expertos están de acuerdo en que la diferenciación de sabor en los distintos cafés está en la altitud a la que se cultiva la planta, pero desde un punto de vista ornamental esta cuestión no es tan importante porque cuando cultivamos la planta para jardín vamos buscando la floración, el follaje y los frutos pero por su aspecto.
Esta predilección por unas características ambientales concretas esta muy unida a la especie. Coffea arabica, la especie más utilizada con fines agronómicos, sí es muy dependiente de las condiciones climatológicas cuando se cultiva por la bebida, pero otras especies, así como, para otros usos, el café puede ser más flexible en cuanto al entorno.
Frutos de café © Malcolm Manners
En cualquier caso, el cafeto como planta ornamental se puede cultivar en maceta y en interior. Cuando se da esta circunstancia, obtenemos los beneficios de tener plantas dentro de casa y se convertirá en un poderoso aliado para purificar el aire, pues retiene los compuestos orgánicos volátiles (COV), que son liberados al aire por acción de las altas temperaturas y que se encuentran en pinturas, barnices o disolventes en los muebles de casa.
Los cuidados que debemos darle a la planta de café cuando la cultivamos con fines ornamentales son escasos porque suele ser bastante resistente. Es importante, si la tenemos en contenedor, trasplantarla a uno mayor conforme la planta vaya creciendo y proporcionarle un drenaje adecuado.
Hojas coriáceas © Jean-Pierre Dalbéra
Hemos visto que el cafeto, la planta arbustiva de la que provienen los granos del popular café, es una especie que, más allá de obtener una bebida estimulante, puede ser empleada en jardinería por su atractivo ornamental y su fácil cuidado.
Otras lecturas recomendadas:
Flores y cultivares de rudbeckias
Espero que te haya parecido interesante. Si es así, te animo a dejar tu comentario y compartir este artículo ¡Gracias!






Deja una respuesta