Si existe una planta de la que presuma mi madre en su balcón cada vez que llega la primavera, esa son las azucenas. Son una herencia de mi abuela, pero ha habido continuidad a la hora de encontrar el equilibrio apropiado y volver a repetir la floración que de forma tan espectacular iluminaba con flores su patio.
Azucenas © Jardines Que Me Gustan
En la parte que a mí me toca, ya tengo preparada una cita con la más hermosa de las flores del balcón de mi madre. Hay que separar los bulbos que han crecido desproporcionadamente rompiendo la maceta, cortar las hojas de esta temporada, asignarles un nuevo contenedor y eliminar unos palmitos oportunistas que se han colado en el conjunto.
El cuidado de los bulbos para un balcón no difiere demasiado de su cuidado para un parterre dentro de un jardín, salvo la diferencia de que van a ser cultivados en contenedor. Pero ya sean bulbos de floración primaveral u otoñal, siempre serán un elemento vegetal que nos sorprenderá con una floración abundante y vistosa, especialmente indicados para espacios pequeños como los balcones.
Iris © Jardines Que Me Gustan
En una de las actividades de mantenimiento reside la razón para entender el ciclo de vida de los bulbos. Los bulbos son órganos de las plantas que acumulan los nutrientes necesarios para la floración de cada temporada, por este motivo hablamos de enterrarlos y no sembrarlos porque no son semillas.
Atendiendo a su época de floración, encontramos dos tipos de bulbos: los de floración primaveral que se entierran en otoño y los de floración otoñal que se entierran en primavera.
Una vez que pierden su parte aérea en las épocas de reposo que son invierno y verano dependiendo de la especie, los bulbos se desentierran, se cortan las hojas y se guardan en un lugar poco húmedo y sombrío hasta que llegue de nuevo el momento de enterrarlos para la primavera u otoño siguiente, según corresponda.
Muscaria y tulipán © Jardines Que Me Gustan
Hay bulbos que son capaces pasar la temporada de latencia bajo tierra en su contenedor y sin necesidad de manipularlos de una estación a la otra. Ese es el caso de las azucenas de mi madre, que pueden persistir en el sustrato simplemente cortando las hojas hasta donde crecen desde el propio bulbo.
En cuanto al diseño del balcón, tendremos que tener en cuenta que los bulbos no crecen mucho en altura, así pues, lo apropiado es colocarlo en primer lugar por delante de otros arbustos de mayor envergadura para poder apreciar bien el efecto de sus flores en el conjunto ajardinado.
Tulipán © Jardines Que Me Gustan
La elección de las especies de bulbos a plantar dependerá de farios factores como ubicación en el balcón (sitio soleado o con sombra), el color y su consecuente efecto que deseamos para el espacio que vamos a ajardinar, (los colores rojos, naranjas y amarillos son cálidos y dan luminosidad, mientras que los colores azules, violeta y verde son fríos y son colores más relajantes), y, por último, la época del año en que deseamos la floración.
En principio la altura no es un inconveniente para cultivar bulbos en el balcón, aunque el viento si puede resultar una molestia particularmente si es frío. En este caso, vamos a garantizar colocar nuestros bulbos de balcón en un lugar donde se encuentre resguardado del viento.
Narciso © Dominio público
Para finalizar, en cuanto a la orientación, en climas fríos habría que ubicar los bulbos en la zona sur del balcón, mientras que para climas calurosos la colocación en la zona norte sería la apropiada.
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